El cuestor del sagrado palacio (en latín, quaestor sacri palatii) fue un cargo público que existió durante el Bajo Imperio romano y el posterior Imperio bizantino dentro del gobierno central.[1]
Su denominación derivaba de los quaestores Augusti (posteriormente denominados questores candidati) existentes durante el Principado y que tenían el privilegio de hablar al senado en nombre del emperador.[2] No se conoce con exactitud cuando fue creado el puesto aunque, por Zósimo, se sabe que comenzó a existir durante el gobierno de Constantino I (306-337). Los primeros titulares conocidos fueron Flavio Tauro, Montio y Leoncio, los tres atestiguados para 354 bajo el gobierno de Constancio II.[2]
Era una persona de plena confianza del emperador que contaba con excepcionales dotes para la oratoria y cuya función inicial consistía en hacer de portavoz suyo y enviado personal para asuntos delicados o incluso, peligrosos.[3] Posteriormente se amplió su cometido y para 370, se sabe que Eupraxio asesoraba a Valentiniano I en cuestiones legales.[2] Se convirtió en un miembro ex officio del consistorium y debido a sus dotes literarias y sus conocimientos sobre legislación fue el funcionario que recogía las propuestas, daba forma escrita y la redacción final de las leyes que se aprobaban por el emperador.[4] La producción de estas solía seguir un procedimiento habitual:
- Primero se detectaba un problema cuya solución no estaba recogida en alguna ley existente y surgía la necesidad de dictar una nueva. Se producía una iniciativa legislativa (suggestio) por parte de algún prefecto pretoriano, alto cargo gubernamental o el propio emperador.[5]
- Se pasaba, entonces, a un debate sobre cómo debía ser la nueva ley; formalmente dentro del consistorium o informalmente entre altos funcionarios, senadores y el emperador mismo.[6]
- Una vez que las ideas estaban claras y se había llegado a un cierto consenso, el quaestor sacri palatii elaboraba un borrador de la ley.[6]
- El borrador circulaba entre los altos cargos y el emperador quienes debatían sobre él y las posibles modificaciones que necesitaba hasta alcanzar una forma definitiva.[6]
- El quaestor sacri palatii redactaba, entonces, el texto final que era leído formalmente ante el consistorium para su conocimiento.
- El paso final era la aprobación y firma por el emperador con lo que la nueva ley entraba en vigor y era comunicada a los sujetos afectados o la población en general a través de los prefectos pretorianos.[6]
Para hacer su trabajo, el questor sacri palatii no tenía a su disposición un equipo propio de ayudantes sino que hacía uso de la sacra scrinia, un departamento con varias funciones donde abundaban los expertos en legislación.[4]
El cargo se mantuvo en vigor y con las mismas atribuciones dentro del Imperio bizantino hasta el siglo VIII cuando sus funciones en la elaboración y redacción de las leyes fueron asumidas por otros funcionarios.[7] El quaestor sacri palatii pasó a desempeñar, entonces, un papel de juez en determinadas disputas legales (por ejemplo, entre los propietarios de tierras y sus arrendatarios) y para desarrollarlo, se le asignó un amplio grupo de colaboradores.[8] Para el siglo XIV, sin embargo, había perdido su contenido real y se había convertido en un título honorífico.[9]
Los questores sacri palatii más conocidos fueron Antíoco Chuzon (429-438) y Triboniano (529-532) responsables, respectivamente, de la publicación del Código teodosiano y el Código de Justiniano.[10]
Véase también
- Código teodosiano
- Código de Justiniano
Referencias
Bibliografía
- Harris, Jill (1988). «The Roman Imperial Quaestor from Constantine to Theodosius II». The Journal of Roman Studies (Society for the Promotion of Roman Studies) 78: 148-172. ISSN 0075-4358. Consultado el 19 de junio de 2021.
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- O.D.B. (1991). Kazhdan, Alexander, ed. The Oxford Dictionary of Byzantium [Diccionario Oxford sobre Bizancio] (en inglés). 1-2-3. Oxford Univesity Press. ISBN 0-19-504652-8. Consultado el 23 de junio de 2021.O.D.B.&rft.aulast=O.D.B.&rft.btitle=The Oxford Dictionary of Byzantium&rft.date=1991&rft.genre=book&rft.isbn=0-19-504652-8&rft.pub=Oxford Univesity Press&rft.volume=1-2-3&rft_id=https://archive.org/details/the-oxfrod-dictionary-of-byzantium-vol.-1-oup-1991/The%20Oxfrod%20Dictionary%20of%20Byzantium_Vol.%201_OUP_1991/mode/1up&rft_val_fmt=info:ofi/fmt:kev:mtx:book">
- O.D.L.A. (2018). Nicholson, Oliver, ed. The Oxford Dictionary of Late Antiquity [Diccionario Oxford sobre la Antigüedad tardía] (en inglés). Oxford Univesity Press. ISBN 978-0-192-56246-3. Consultado el 26 de noviembre de 2019.O.D.L.A.&rft.aulast=O.D.L.A.&rft.btitle=The Oxford Dictionary of Late Antiquity&rft.date=2018&rft.genre=book&rft.isbn=978-0-192-56246-3&rft.pub=Oxford Univesity Press&rft_id=https://books.google.es/books?id=A09WDwAAQBAJ&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false&rft_val_fmt=info:ofi/fmt:kev:mtx:book">